MATERIAL DE APOYO AL PROFESORADO II
DESDE DONDE PLANIFICA UD?
Cartilla
II
VIGOSTKY
Los libros de Psicología Socio-histórica
editados por los alumnos de Vigostky, es decir, Luria y Leontiev, llegaron a
las bibliotecas de profesorados gracias a los aportes de bibliografía
actualizada de Nación en las últimas décadas.
Lamentablemente, en muchos
profesorados, estos textos permanecen arrumbados en algún rincón y cuanto
mucho, se estudia la biografía de Vigostky y conceptos relacionados con el
proceso de Enseñanza-Aprendizaje como la ZDE y la ZDP.
Paralelamente, se bajó abundante
bibliografía sobre Curriculum y de Epistemología Genética de Piaget.
Se hizo imposible, de alguna manera,
articular todas estas corrientes teóricas provenientes de la Psicología y la
Pedagogía en ese proceso denominado transposición
didáctica, quizás, porque hay en tal transposición, una acomodación (en
términos Piagetanos) de lo que se está tratando de asimilar, a los modelos
conceptuales ya aprehendidos (tomados), para ese constructo mental que tiene
cada profesor, que Piaget denominaría modelo.
La Psicología Socio-Histórica de
Vigostky es sin dudas revolucionaria en múltiples sentidos, pues su alcance es
de orden ontogenético y filogenético; consecuentemente, impacta en nuestra
percepción sobre la historia, las sociedades y las culturas por un lado,
mientras que por el otro, trata de la evolución de la inteligencia, historia y
cultura de un sujeto individual, comprendido por reglas generales que intenta
describir o explicar esta Psicología Socio-Histórica.
Piaget, con su Epistemología Genética,
había desarrollado ya, para el mundo occidental, una investigación de este tipo
que ingeniosamente le permitió explicar la evolución de la inteligencia al
igual que un biólogo (como dice Richmond), que utiliza diferentes colorantes (en
el caso de Piaget, situaciones experimentales), para entender, observando con
el microscopio, el proceso de división celular.
Vigotsky, estudia la historia
general de la humanidad desde la perspectiva dialéctica del materialismo y
encuentra que las sociedades evolucionan culturalmente, al igual que los
sujetos, desde anclajes culturales consolidados simples a otros más complejos.
La escritura en las culturas mesopotámicas y egipcia hasta el Latín en Roma
durante la antigüedad constituyen un buen ejemplo de los cambios que se suceden
en el devenir de sociedades y culturas. Más acá, en el tiempo, la sustitución
del Latín por las Lenguas Romances conforme fueron constituyéndose las naciones
y consolidándose las culturas de los pueblos (con sus similitudes y diferencias),
en el mundo moderno.
No está ausente Hegel y su
conceptualización del denominado espíritu objetivo en tal dialéctica que
dinamiza la historia, solo que lo espiritual era absolutamente ajeno al
materialismo y su sustitución por el concepto de cultura (más profundo que el
de Kultur alemán) era esperable. La cultura, desde allí, incluso en la
bibliografía Sociológica occidental, ya no será lo refinado, lo más elevado del
espíritu que pario por ejemplo el romanticismo, el renacimiento o la novena sinfonía
de Beethoven; la cultura es a partir de allí, una superestructura
fundamentalmente eidética en cuyo interior caben los artificios humanos
materiales como el Sputnik.
Esa cultura en constante evolución y
complejización no solo cambia las sociedades y las relaciones interpersonales
de los sujetos que viven en esas sociedades, sino que además, violentan el
curso natural de desarrollo biológico de los propios sujetos.
Los sujetos, nosotros, los humanos,
somos en rigor, según Vigotsky, un artificio en el que la naturaleza se
complementa con la cultura para constituir ese sujeto que somos, el ser humano.
La Sociología registra casos
emblemáticos que fortalecen esta postura teórica de Vigotsky; tal es caso de la
niña lobo y de otros en los que la cultura humana ha estado ausente haciendo
posible la continuidad de ese curso natural de desarrollo en el que lo humano
carece de manifestación explícita (trátese de lenguaje hablado o corporal).
Las investigaciones comparativas de
Vigotsky entre sociedades escolarizadas y no escolarizadas constituyen también
un dato fuerte de la teoría.
En este punto, cabe pensar en el
proceso de aculturación, en cómo se realiza éste, en cómo asimilan los sujetos esas porciones de
cultura que diferentes agentes (familia, escuela, clubes, iglesia) transmiten,
sociabilizan violentando el curso natural de desarrollo de estos nuevos sujetos
a los que nos referíamos más arriba.
Piaget había descripto
magistralmente las llamadas invariantes funcionales que posteriormente dieron
sustrato a diferentes teorías de enseñanza-aprendizaje como el aprendizaje
significativo de Ausubel. Vigotsky, por
su parte teoriza sobre dos Zonas de Desarrollo en cuyos límites de contacto
opera la mediación del agente que en el caso del sistema escolar, son sus
profesores.
En algún punto, la Zona de
Desarrollo Efectiva es comparable con el modelo de mundo descrito por Piaget,
mientras que la Zona de Desarrollo Próximo solo admite comparación con los
estadios o periodos que potencialmente puede lograr la inteligencia humana
(verbigracia, desde el sensoriomotor por ej al de las operaciones concretas –
estadio preoperatorio)
Piaget es en este punto, más
puntilloso y simplifica las invariantes pues nunca pensó su epistemología
dentro de una dinámica de enseñanza-aprendizaje, se limita simplemente a
describir el paso de un periodo al otro del cual deducirán después los
pedagogos y psicólogos de la educación, las implicancias pedagógicas.
Volviendo a Vigotsky, sus Zonas de
Desarrollo y la mediación, hay que tener presentes aquí, aquellos tres
elementos fundantes del proceso: Alumno/s – Profesor y Contenidos. En este
triángulo didáctico se realiza la denominada mediación y trasposición didáctica
en la que determinadas porciones del constructo cultural, los contenidos, son
escogidos y volcados en una currícula para un determinado grado o ciclo.
El currículum aquí, presenta
diferentes conceptualizaciones que pueden ser analizadas pormenorizadamente
aunque éste no es nuestro objeto ahora. Importa sin embargo, tratar aquel concepto de currículum oculto que esconde en las curriculas oficiales los fines
políticos y en la planificación del
docente la propia subjetividad con la que escoge y trata tales contenidos en la
mediación. Asi por Ejemplo, la temática de D.D.H.H. en Formación Ética y
Ciudadana tiene una significación bastante diferente para quien escribe este
texto, que para otro profesor que enseña iguales contenidos.
Es en este punto donde el concepto
de objetivos (sean generales o específicos), se hace pasible de cierta crítica
porque los objetivos responden en algún punto, a las intencionalidades del
propio docente. La misma formulación de objetivos bajo aquellas formalidades
que explicamos en el primer apunte, tienen un carácter de sesgo autoritario y
por otro lado responden a ese modelo de mundo o curriculum oculto del propio
docente en el que gravitan ideologías, juicios, inclinaciones y valorizaciones.
Planificar por competencias, supone
una alternativa de rigor profesional superador de la pedagogía por objetivos,
aunque siempre uno se pregunta si corresponde tal aseveración, so riesgo de
estar equivocados de medio a medio como Avolio de Cols.
Cada docente debe en consecuencia,
pensar desde su rol profesional, con cual pedagogía habrá de identificarse pues
desde este soporte teórico podrá sin dudas, planificar y orientar su práctica.
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